5.17.2017

noSIéndolo

los fantasmas no se forman de la nada. nacen, sin nada de esfuerzo, del todo. absurdo, ya ves, con su blanca palidez etcétera, negros de furia salen del puñetazo en la pared y del rencor de la torpeza, de los pies a la cabeza. 

los fantasmas son perfumes agrios. albañiles torpes que no saben trabajar el material albañal. lo que queda, los residuos antes el concreto masa blanda que endurece si de repente... y se puede agrietar si no lo saben aplastar. sacarle el aire para no dejar burbujas. 

los fantasmas y sus túnicas finas de salir a pasear se olvidan del proceso entre gotitas de dolor de sol embarradas. ahí siguen de pie y cantan los fantasmas que se ríen al revés y forman círculos de humo entorno a los huecos en el espesor, de todo, sin nada, incapaces de ser y sin embargo, siéndolo. todo. por eso hay que hablar con los fantasmas que se sientan o andan de pie dando vueltas traspiés tras traspiés. un placer. 

deambulan, dicen, por hábito, tanto que recorrer. un deleite. se ríen, dije, al revés. verles los dientes invisibles del morder y morder, en vano morder más de lo que puede uno tragar, y tragar, y tragar. comedia divina que ni sepan que la vida un chicle. chicle de burbuja cruel y rápido se desgasta, el sabor aquel, falso de fresa o cereza, bola de plástico en la lengua dando vueltas sin poder, sin poder retroceder. y en la burbuja que queda atrapada en el cemento, en el chicle, en la mente fermentada de aire tóxico que no pudo escapar. aire viciado que necesita salirse porque hay que saber trabajar, hasta el vulgar concreto y su densidad insulsa, su ser nada, y sin embargo, firme, todo.

ah, los fantasmas lo saben, la impotencia del querer y no poder. o poder y no querer. e indecisos deambulan, dando vueltas por doquier. perfumes agrios de potencia cruel. voces envueltas en lino y sol. mariposas muertas sobre el contén. el trillo del caminar y no poder con tu blanca palidez. el sol en tu piel, dañino y cruel. ojos por doquier, voces llenas de placer del saberte del buscarte. sin querer y no poder. o todo al revés, como esa risita cruel, de lado, bailándote entre los dientes transparentes llenos de luz difusa y el rastro del sabor de los fantasmas de luto en la higuera de tu suerte empalagosa chorreada de hormigas y el flujo de  vértigos en esa misma piel, que rozan y gozan los fantasmas, en tu buzón de flores en tu butaca incómoda entre las fotos a medio revelar en tu momento ido sobre la hoja de papel arrugado desechado en todos los sentidos que se aguzan se empinan y te lo brindan, el sexo empírico de fantasmas retóricos, abierto en la playa de lado en la arena salado de mar entre sábanas de algas la luz que ciega el horizonte se achica el todo de tanta nada se enajena, se recuesta y crece. el momento de la duda entre fantasmas que se ríen al revés, idóneos amantes de la carne perenne sarpullido, del temor asimilado, del fracaso nivelado, del repaso de la desnudez del ser. no uno sino tres o más a punto de fusionarse gigante y denso multiplicado en vano a punto de cogerte la lengua y enredártela en un nudo. a punto de halarte, al borde de cristal elevándote en el flotar. y de la nada orgásmica en medio de todo lo que no es porque nunca fue pero no ha de dejar de ser no siéndolo. no siéndolo.   

© om ulloa

5.05.2017

candela fina




a lo lejos 
divisas 
el árbol 
bush 
en llamas 
mientras la tierra 
se abre y el cielo 
se oscurece 
el volcán escupe 
lava densa roja espesa 
y tiembla el sub
suelo hondo
deep 
que se abre  
en la corteza 
que se adentra 
en el miedo de la llaga 
wound
hirviente en tus ojos 
el vicio vacuo  
que dice saber 
hacia dónde dirige
la carne al tacto 
entre candela fina
tan repentina
caliente
turbia cristalina

bw foto/texto © om ulloa
volcán foto: Chris Johns-National Geographic