5.13.2017

siéndonos

quétútáciendo? me pregunta arrugando los ojos al punto de perderlos en medio de su carita surcada de arrugas... digo, vida. tirándonofoto. paqué si estoymuyfea. jamás fea, solo vieja, le respondo y nos reímos. ay risa risa que de prisa se nos va todo, y lo sabemos. mi madre, que nunca fue perfecta ni nunca lo será y su hija, que nunca quiso serlo. el defecto, mi gran virtud. mi madre que va a cumplir 90 y los lleva pesados, ahora tan tristes después de la gran pérdida. cuánto lo extraño, me repite cien veces cada día desde que llego, a veces sin decirlo. el cuerpo le pesa y el alma la lleva ligera, en la espera. y la abrazo tibia y en ella soy lo que nunca puedo ser fuera de ella. mi madre apenas viuda no quiere serlo y se quiere ir, con él. no me dejes sola, le digo egoísta mientras la abrazo y suspira, leve. sabes, cada vez que veo su rostro, me dice, él está riéndose, siempre. y lo ve todo el día porque así era, cascabel sinuoso y alegre, optimista y glotón por la vida misma. ella no, trágica y negativa, pero seria y bravía, valiente, lanzada, y él en el viento, desencadenado, admirándola. opuestos si los hubo, siempre. pero encajaban, a las mil maravillas. y juntos eran baile y música, cuba en mi sangre sin tierra y el piso donde volver y caer. piso de losas frías, hogar. y entonces, ella solo lo recuerda riendo, a carcajadas. idos de su mente en quiebra los malditos años de pesar y enfermedad, la ira ante el maltrato cruel de la antesala de la muerte. él, encantado de la vida, feliz por eso solo nos queda la imagen de su sonrisa. para qué cargar con el peso inútil de lo horrible, lerdo, le digo. y mirándome murmulla "eres tu padre". lo sé. y si algo tengo que ser, nada mejor que ser mi padre, pero sabes, le digo mirando el mar que se ve hermoso, y la brisa, que nos acaricia. por dentro soy tú. y se echa a reír, y la recuerdo parada en la puerta de mi casa matancera, el pelo negro y el vestido de guinga y la voz firme, tensa, diciéndole al miliciano que en su puerta nadie iba a poner letreritos de "fidel esta es tu casa" porque esa casa era de miguelón. y el hombrecito, insignificante, "pero compañera...", y ella... "ya se lo dije... cuando me traiga un letrerito que diga 'miguelón esta es tu casa', entonces lo ponemos..." y mirándome, me agarró con su mano de uñas pulcras, y cerró la puerta al hombrecito, insignificante, estúpido... que puso el cartelito. y ella salió y lo quitó, no una, varias veces, hasta que nos fuimos. y supe entonces que no habría jamás diosa similiar en mi incipiente altar de mujeres hermosas, fuertes, tenues, bravías y maravillosas. porque allí estaba y está ella --entre mis dedos, para siempre heroína sobre la ignorante estupidez humana-- a pesar de saber que, como siempre, tenemos los días contados.